Al ministro de seguridad de Honduras, Gustavo Sánchez Velásquez, le urge dar por cerrado el caso de 46 reclusas masacradas en la cárcel de máxima seguridad conocida como Támara, ocurrida en junio de 2023. En diciembre pasado, un tribunal condenó a 15 pandilleras por la autoría material de las muertes violentas y el Ministerio Público pidió condenas de hasta 1,200 años. Pero aún hay hilos sueltos, como la participación de la Policía Nacional en la planificación y encubrimiento de aquellos hechos que, en su momento, provocaron la mayor crisis política vivida por el gobierno de la presidenta Xiomara Castro.
Infobae ha tenido acceso a partes de los expedientes de investigación abiertos por las autoridades hondureñas tras la masacre y, en concreto, a pruebas de balística e informes de la escena del crimen que implican directamente a la Policía Nacional (PN). En uno de esos informes constan, por ejemplo, decenas de fotografías de municiones y armas rescatadas en la escena que están marcados con identificativos policiales.
Un informe preliminar, levantado a pocos días de ocurrida la masacre, da cuenta de que 23 de las 46 mujeres asesinadas tenían balas alojadas en sus cuerpos, y de que el 96% de los casquillos encontrados en la escena son munición asignada a la Policía Nacional (PN). Infobae confirmó la autenticidad de esta información con dos agentes hondureños que estuvieron directamente involucrados en las investigaciones iniciales y con fotografías de las armas y municiones encontradas en Támara el día de la masacre.
De esos testimonios y pruebas se recoge una hipótesis: el liderazgo de la pandilla Barrio 18 en Honduras preparó un golpe contra la MS13, banda rival, en la cárcel de Támara para generar inestabilidad en el sistema penitenciario y poner paro a requisas sorpresas que nuevas autoridades estaban realizando en otras prisiones del país, las cuales habían puesto en riesgo negocios y corrupción atribuidos a los mismos líderes pandilleros en complicidad con las autoridades penitenciarias y policiales.
“La mismísima policía -dijo una de las fuentes a los investigadores- facilitó… Las mujeres coordinaron con policías que les permitieron meter armas y gasolina”, se establece en uno de los informes obtenidos.
La masacre de Támara ocurrió el 20 de junio de 2023. Las pandilleras del Barrio 18 se tomaron un ala de la prisión, prendieron fuego colchonetas, dispararon a 23 mujeres y las quemaron a todas, 46 en total. Desde las primeras horas de la mañana, personal civil destacado en la cárcel, cuyo nombre oficial es Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), había enviado alertas privadas de que pasaba “algo raro”.






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