Por Bivian Montoya.

Puros recuerdos, videos y mensajes con los que «pedía ayuda a gritos» es lo que dejó la enfermera identificada como Anahí Elizabeth Iglesias Gutiérrez, quien se habría quitado la vida en su casa de habitación en la colonia El Porvenir, en Sonaguera, Colón, Caribe de Honduras, según la versión preliminar de las autoridades.

Según las publicaciones que Iglesias realizaba en sus redes sociales, vivía en una constante depresión y ansiedad por supuestamente haber sufrido abusos físicos y psicológicos por parte de su hermano mayor, desde que ella a penas tenía 8 años.

La hondureña, quien deja a dos hijos gemelos, uno con capacidades especiales, habría logrado su objetivo después de varios intentos por quitarse la vida.

A pesar de que no se han brindado detalles oficiales sobre las causas de su fallecimiento, los vecinos de la víctima apuntan que se trata de una posible intoxicación. Además, se presume que la joven ya tenía un día de haber muerto al momento del descubrimiento.



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