Como en los tiempos de Sodoma y Gomorra, en el municipio de Trujillo, Colón, una niña de 12 años planeó una venganza contra su mamá que se rehusó a comprarle un teléfono celular; sedujo a su papá de quien quedó embarazada.
De acuerdo con la información, todo comenzó cuando su madre se negó a comprarle un teléfono celular de última generación, un iPhone 14 para ser específicos.
Según el relato de la misma adolescente, ante la negativa de su madre, empezó a sentir celos de la relación de sus progenitores y fue entonces que tramó cómo insinuársele a su papá.
Y aunque en un principio el hombre se rehusó, según la menor, no tardó en ceder a sus encantos, dejando de lado que se trataba de su propia hija.
El coqueteo pasó de un momento a otro a las relaciones sexuales en secreto y como era de esperarse, la joven terminó embarazada de su progenitor, consumándose así, el incesto.
No fue hasta mayo de este año que se confirmó que el hijo que tuvo la joven era de su propio padre.
Repudio generalizado en redes sociales
En redes sociales la indignación no tardo en aparecer al bizarro del caso. “Sinvergüenza el papá también. Si de verdad tuviera respeto, no le hubiera permitido eso. Cuando le seducía, un buen par de fajazos y se le quitaba la picazón», comentó una usuaria de nombre Esmeralda María.
Otro internauta escribió: “El papá debe de ser algún enfermo mental porque alguien cabal de la mente no hace esas cosas”.
Embarazos precoz en Honduras
Lamentablemente, este caso no es un hecho aislado, ya que en el territorio se enfrenta una grave crisis de embarazos en menores de edad.
La tasa de natalidad en adolescente registra 97 nacimientos por cada 1,000 adolescentes de entre 15 y 19 años, la segunda más alta en América Latina, solo superada por Guatemala.
Cada día, aproximadamente 62 niñas y adolescentes dan a luz en el país, lo que equivale a más de 22,000 partos anuales.
Relaciones incestuosas y sus consecuencias
Aunque no existen estadísticas oficiales detalladas sobre la prevalencia de relaciones incestuosas en Honduras, estudios indican que entre el 1% y el 10% de las parejas en el país tienen algún nivel de consanguinidad.
Estas uniones, especialmente entre parientes de primer grado como padres e hijos o hermanos, aumentan significativamente el riesgo de malformaciones congénitas en los hijos, con una probabilidad de hasta el 27%
Este hecho revela la urgente necesidad de fortalecer los programas de educación sexual integral, salud mental y protección a la niñez y adolescencia.





Comentarios